MesaColombiana
PostreBogotá y sabana de Cundinamarca-Boyacá

Torta de almojábana (flan muisca)

Una torta-flan que rescata las almojábanas del día anterior licuándolas con leche, huevos y azúcar para lograr un postre cuajado, húmedo y perfumado con vainilla.

Preparación
10 min
Cocción
45 min
Rinde
4 porciones
Ilustración del tipo de plato y del territorio. Esta receta aún no tiene fotografía propia.

Preparación

La torta de almojábana, también llamada flan muisca, se hace licuando almojábanas frescas de Soacha o Paipa con leche, huevos, azúcar y vainilla, y horneando la mezcla hasta que cuaje como un flan denso. Es una manera sabia de aprovechar las almojábanas que sobraron del día anterior, transformándolas en un postre distinto, con la textura entre torta y flan que le da su nombre.

  1. Paso 1.

    Colocar las almojábanas troceadas junto con la leche, los huevos, el azúcar, la vainilla, el aceite, el polvo de hornear y el bicarbonato en la licuadora y procesar hasta que todos los ingredientes mezclen bien y se forme una masa homogénea.

  2. Paso 2.

    Engrasar un molde de torta y verter allí la masa licuada, distribuyéndola de manera uniforme sobre toda la superficie del molde.

  3. Paso 3. 30-45 minutos

    Precalentar el horno a 350°F y hornear el molde hasta que al introducir la punta de un cuchillo en el centro de la torta, esta salga limpia.

  4. Paso 4.

    Retirar la torta del horno y dejar enfriar antes de desmoldar, verificando que el centro haya cuajado completamente para garantizar la cocción segura del huevo.

Historia y territorio

Se trata de una torta horneada, no de un flan al baño maría: la masa se licúa hasta homogeneizar y luego se hornea a 350°F durante unos 45 minutos, hasta que un cuchillo insertado en el centro salga limpio. El resultado es una torta compacta, húmeda por dentro, con la miga suave típica de la almojábana y un sabor lácteo dulce, apenas perfumado de vainilla.

El recetario santafereño registra esta preparación como 'Torta de almojábana o flan muisca', hecha con almojábanas frescas de Soacha (Cundinamarca) o de Paipa (Boyacá), junto a otras tortas licuadas del mismo recetario como la torta de cuajada. Por su parte, un texto institucional bogotano describe una costumbre similar: usar las almojábanas olvidadas en la vitrina durante el día, humedecerlas y mezclarlas con cuajada y bocadillo, en tortas asociadas al café de la tarde.

Esta torta pertenece a una familia de postres bogotanos que reutilizan panes y masas del día anterior, licuándolos con leche y huevo para darles una segunda vida como torta horneada. Comparte técnica y espíritu con la torta de cuajada y la torta de pan del mismo recetario, todas resueltas en licuadora y horno doméstico.

Grabado de un paisaje de la región AndinaRegión AndinaVer todas sus recetas →

Servir y conservar

Para servir

Sirve la torta de almojábana tibia o a temperatura ambiente, cortada en porciones cuadradas o triangulares, tal como se sirve una torta tradicional. Un café de media tarde es su acompañamiento natural, siguiendo la costumbre bogotana de disfrutar estas tortas lácteas en la reunión de la tarde. No hay evidencia documental de una salsa o acompañamiento obligatorio en la fórmula base; cualquier adición como arequipe o dulce de guayaba queda como opción personal, no como parte de la receta original.

Para guardar

Guarda la torta cubierta en el refrigerador y consúmela dentro de los siguientes 2 a 3 días, dado que contiene huevo y lácteos horneados; recalienta porciones individuales en horno suave o microondas hasta que estén tibias antes de servir.

Variaciones y consejos

Fuentes consultadas

La investigación conserva sus fuentes por separado para que el relato sea legible y la trazabilidad, auditable.