MesaColombiana
Bebida fermentadaAltiplano cundiboyacense y zonas altoandinas productoras de agraz

Vino artesanal de agraz (mortiño)

Macera agraz o mortiño maduro a mano, deja fermentar con control de temperatura, clarifica con paciencia y sirve un vino artesanal semiseco, listo para llenar cuatro copas en la mesa.

Preparación
30 min
Cocción
—
Rinde
4 porciones
Ilustración del tipo de plato y del territorio. Esta receta aún no tiene fotografía propia.

Preparación

El agraz o mortiño (Vaccinium meridionale) es un fruto silvestre altoandino de sabor ácido y color morado oscuro que crece entre los 2.200 y 3.400 metros sobre el nivel del mar. Esta receta parte de esa fruta bien madura para producir, mediante maceración manual y fermentación en frasco de vidrio, un vino artesanal semiseco de cuatro porciones, con una técnica sencilla que respeta el proceso natural del fruto.

  1. Paso 1.

    Seleccionar y lavar el agraz/mortiño maduro, descartando frutos verdes o dañados, siguiendo la identidad botánica del fruto silvestre altoandino descrita para la entidad.

  2. Paso 2.

    Macerar manualmente la fruta para extraer el mosto, mezclándolo con el agua y el azúcar hasta disolver por completo.

  3. Paso 3.

    Incorporar la levadura al mosto tibio (o dejar actuar la fermentación espontánea propia del fruto) y trasladar a un recipiente de vidrio limpio y desinfectado.

  4. Paso 4.

    Dejar fermentar el mosto en lugar fresco y oscuro, controlando que no haya exposición a oxígeno excesivo, hasta notar disminución de burbujeo como señal de fermentación activa completada.

  5. Paso 5.

    Colar y clarificar el vino resultante retirando sedimentos y partículas visibles antes de servir en copas para las 4 porciones.

Historia y territorio

Vino artesanal elaborado a partir de agraz o mortiño maduro, macerado manualmente con azúcar y agua, fermentado con levadura de vino o mediante la fermentación espontánea propia de la fruta, y clarificado antes de servir. El resultado es una bebida de color morado violeta, sabor ácido equilibrado y aroma frutal característico del fruto altoandino colombiano.

En el resguardo indígena Papallagta, en el Cauca, la pareja conformada por Yamid Anacona y Francy Itaz emprendió hace una década la producción de vino de agraz bajo la marca Guardianes del Macizo, con la etiqueta Manos de Dios, beneficiando a unas 200 familias dedicadas a la recolección del fruto.

El agraz crece de forma silvestre en zonas altoandinas de varios departamentos colombianos, incluidos Santander, Boyacá, Cundinamarca, Nariño, Cauca y Antioquia, entre los 2.200 y 3.400 metros de altura. Su aprovechamiento en vino artesanal responde tanto a iniciativas comunitarias como a procesos de investigación académica que buscan darle valor agregado a esta fruta silvestre de sabor ácido.

Grabado de un paisaje de la región AndinaRegión AndinaVer todas sus recetas →

Servir y conservar

Para servir

Sirve el vino de agraz bien frío en copas de vidrio transparente para apreciar su color violeta intenso. Por su perfil semiseco y ácido, marida bien con quesos suaves, pasta y carnes blancas; si el resultado final es más seco, funciona mejor acompañado de carnes rojas. Ofrece porciones moderadas, ya que es una bebida artesanal de fermentación casera sin estandarización industrial.

Para guardar

Conservar el vino ya clarificado en botella de vidrio bien cerrada, en un lugar fresco y oscuro, alejado de la luz directa; consumir en un plazo corto y refrigerar una vez abierta la botella para mantener mejor sus características sensoriales.

Variaciones y consejos

Fuentes consultadas

La investigación conserva sus fuentes por separado para que el relato sea legible y la trazabilidad, auditable.