MesaColombiana
Bebida fermentadaSabanas de Córdoba, Sucre y Bolívar

Vino de tamarindo

Un vino de frutas artesanal que nace de la pulpa de tamarindo cocida con canela, macerada en azúcar y fermentada lentamente en garrafa, siguiendo el método sabanero de vinos caseros.

Preparación
20 min
Cocción
10 min
Rinde
4 porciones
Ilustración del tipo de plato y del territorio. Esta receta aún no tiene fotografía propia.

Preparación

El vino de tamarindo es una bebida artesanal de las sabanas de Córdoba, Sucre y Bolívar, hecha con la pulpa de esta fruta ácida, agua, azúcar y canela. Se cocina brevemente para extraer color y sabor, se macera en capas dentro de una garrafa y se deja fermentar sin prisa durante semanas, hasta lograr un líquido oscuro, dulce y con un toque alcohólico natural que resulta de la fermentación espontánea del azúcar frente a las levaduras propias de la fruta.

  1. Paso 1.

    Lavar bien las vainas de tamarindo, retirar las semillas y reservar la pulpa junto con la cáscara blanda.

  2. Paso 2. 10 minutos de cocción + 24 horas de reposo

    Cocinar el tamarindo con el agua y la canela por 10 minutos, hasta que el líquido tome un color oscuro; retirar del fuego, dejar reposar la fruta y colar, reservando el líquido por 1 día.

  3. Paso 3.

    En una garrafa limpia, intercalar capas de tamarindo cocido y azúcar hasta llenar ¾ de su capacidad, terminando de llenar con el agua de cocción reservada.

  4. Paso 4. 2 meses

    Tapar la garrafa y guardarla a la sombra en sitio fresco, aflojando la tapa cada 5 días para liberar gases de la fermentación; conservar dentro de una bolsa negra por seguridad.

  5. Paso 5. 1 mes

    Pasado ese tiempo, trasvasar el contenido a otra garrafa limpia y dejar cerrada para un segundo reposo antes de consumir.

  6. Paso 6.

    Manipular siempre con recipientes y utensilios bien higienizados y verificar que la garrafa libere presión regularmente para evitar accidentes por sobrepresión de fermentación.

Historia y territorio

Bebida fermentada de tamarindo, típica de la cocina sabanera del Caribe colombiano. Se prepara cocinando la pulpa con agua y canela, macerándola en capas de azúcar dentro de una garrafa y dejándola fermentar a la sombra durante semanas, con un segundo reposo antes de servir. El resultado es un vino casero oscuro, agridulce y con carácter, hecho sin levaduras añadidas.

El vino de tamarindo aparece nombrado junto al vino de corozo en el listado de bebidas propias de la cocina tradicional de las sabanas de Sucre, Córdoba y Bolívar, dentro de la misma familia de vinos artesanales de frutas de la región.

En las sabanas de Córdoba, Sucre y Bolívar es común preparar vinos artesanales de frutas de la región, como el corozo, en garrafas caseras que se dejan fermentar a la sombra durante meses. El vino de tamarindo forma parte de esa misma tradición de bebidas caseras, aunque las fuentes documentales no describen su fórmula exacta más allá de nombrarlo junto a estas otras bebidas.

Grabado de un paisaje de la región CaribeRegión CaribeVer todas sus recetas →

Servir y conservar

Para servir

Este vino de tamarindo se sirve frío, en copitas pequeñas o vasos cortos, como digestivo casero o para acompañar reuniones familiares en la sabana. No requiere acompañamiento obligatorio, aunque puede disfrutarse junto a platos criollos de la región, como los que suelen aparecer en la misma mesa de bebidas fermentadas caseras del Caribe colombiano.

Para guardar

Una vez embotellado, conservar el vino en un lugar fresco y oscuro, alejado de la luz solar directa. No se cuenta con una fuente que respalde un plazo exacto de conservación prolongada, por lo que se recomienda consumirlo en un tiempo razonable tras el segundo reposo y desechar el lote si presenta moho, olor pútrido o cambios anormales de color.

Variaciones y consejos

Fuentes consultadas

La investigación conserva sus fuentes por separado para que el relato sea legible y la trazabilidad, auditable.