MesaColombiana
PostreNorte de Santander

Arequipe de papaya

Arroz remojado desde la noche anterior, molido y colado con leche, que se cocina con papaya madura licuada, azúcar y canela hasta volverse un dulce firme, anaranjado y suave, para comer con una tajada de queso.

Preparación
10 h 25 min
Cocción
1 h 20 min
Rinde
10 porciones
Ilustración del tipo de plato y del territorio. Esta receta aún no tiene fotografía propia.

Preparación

Este dulce nace de la misma idea que el manjar blanco: arroz molido y leche que, a punta de revolver, se vuelven una crema espesa. La diferencia está en la papaya madura, que le da un color de atardecer y un perfume frutal muy de tierra caliente. En los Santanderes a los dulces de leche con fruta les dicen arequipe de la fruta que lleven, y así se ganó su nombre. Pide paciencia frente al caldero y una buena cuchara de palo, pero el premio es un postre casero que se sirve con queso fresco y desaparece rápido de la mesa.

  1. Paso 1. 10 horas

    La noche anterior, lava el arroz, ponlo en un tazón, cúbrelo con el agua fría y déjalo en remojo en la nevera de 8 a 12 horas.

  2. Paso 2. 15 minutos

    Escurre el arroz, enjuágalo con agua limpia y muélelo muy fino en el molino; mezcla la masa con 500 ml de leche, revuelve bien y pásala por un colador fino o un lienzo, apretando para sacar todo el líquido lechoso, y bota el bagazo.

  3. Paso 3. 10 minutos

    Pela la papaya, quítale las semillas, córtala en trozos y licúala con los otros 500 ml de leche hasta obtener una crema lisa; úsala enseguida.

  4. Paso 4. 25 minutos

    En un caldero o una olla de fondo grueso junta la leche con arroz, la crema de papaya, la canela y el azúcar; cocina a fuego medio alto revolviendo sin parar con cuchara de madera hasta que hierva y empiece a espesar, unos 25 minutos.

  5. Paso 5. 55 minutos

    Baja el fuego y sigue revolviendo, raspando el fondo y los lados, durante 50 a 60 minutos, hasta que la mezcla quede firme y homogénea y al pasar la cuchara por el centro se vea el fondo del caldero por unos segundos.

  6. Paso 6. 15 minutos

    Retira del fuego, deja reposar 15 minutos, saca la canela y pasa el dulce a una fuente; sírvelo tibio o frío con tajadas de queso campesino.

Historia y territorio

Es un postre de cuchara hecho con cinco cosas: arroz, leche, papaya, azúcar y canela. El arroz se deja en remojo toda la noche, se muele fino, se mezcla con la mitad de la leche y se cuela para quedarse con su almidón, que es el que espesa. La papaya se licúa con el resto de la leche y todo va a un caldero grueso con el azúcar y un trozo de canela. Primero hierve a fuego medio alto y luego se termina a fuego bajo, sin dejar de revolver, hasta que la mezcla queda firme, brillante y pareja. Al final reposa, se le saca la canela y se lleva a la mesa con tajadas de queso campesino.

Los Santanderes tienen fama de gente recia, pero su despensa es dulce: dulces de pastilla, arrastrados, cortados, esponjados de frutas y quesos de piña o de guanábana se hacen en las casas desde hace generaciones. El arequipe de papaya pertenece a esa cocina de olla grande y fogón paciente, donde la fruta de la huerta termina convertida en postre. Como pasa con muchos dulces caseros colombianos, se sirve con una tajada de queso fresco que equilibra el azúcar. Su pariente más famoso, el manjar blanco del Valle, se reparte en totumas durante las reuniones de diciembre.

Grabado de un paisaje de la región AndinaRegión AndinaVer todas sus recetas →

Servir y conservar

Para servir

Sírvelo en una fuente al centro de la mesa o en vasitos individuales, tibio o frío, siempre con tajadas de queso campesino o queso fresco al lado, que es como se comen los dulces caseros en Colombia. Va muy bien con un tinto o con una taza de agua de panela al final del almuerzo. Si te sobra, una cucharada sobre una galleta de soda o sobre un pedazo de pan tostado son unas onces sencillas y sabrosas.

Para guardar

Déjalo enfriar a temperatura ambiente no más de 2 horas, pásalo a un recipiente con tapa y guárdalo en la nevera hasta 5 días. Se come frío o a temperatura ambiente; si lo quieres tibio, calienta solo la porción que vas a servir, unos 20 segundos en el microondas o en una ollita a fuego bajo, revolviendo. No lo congeles, porque al descongelarse suelta agua y se pone granuloso.

Variaciones y consejos

Fuentes consultadas

La investigación conserva sus fuentes por separado para que el relato sea legible y la trazabilidad, auditable.