MesaColombiana
Pasabocas y postresRiohacha

Bolitas de yuca con melao o miel

Bolitas doradas de yuca cocida y molida, fritas hasta crujir por fuera y quedar suaves por dentro, bañadas con una miel de panela perfumada con anís que se prepara aparte y se vierte al momento de servir.

Preparación
25 min
Cocción
25 min
Rinde
4 porciones
Ilustración del tipo de plato y del territorio. Esta receta aún no tiene fotografía propia.

Preparación

Estas bolitas de yuca nacen de una masa sencilla: yuca cocida, molida y amasada con huevo, que se fríe hasta dorar por completo. La miel de panela con anís se prepara por separado, espesándola a fuego medio, y se vierte caliente dentro de cada bolita o se usa como baño final. Es un bocado que combina lo crocante de la fritura con lo dulce y aromático de la panela.

  1. Paso 1.

    Cocinar la yuca pelada en agua con un punto de sal hasta que ablande; luego molerla y amasarla bien.

  2. Paso 2.

    Batir el huevo y añadirlo a la masa de yuca, amasando hasta integrar completamente todos los ingredientes.

  3. Paso 3.

    Untar las manos con un poco de aceite vegetal y formar bolitas esféricas pequeñas con porciones de la masa.

  4. Paso 4. 4-5 minutos

    Freír las bolitas en abundante aceite a temperatura media-alta, en pocas cantidades para que no se peguen, hasta dorar toda la superficie.

  5. Paso 5.

    Preparar la miel de panela partiendo la panela en trozos, llevándola a una olla con poca agua a fuego medio, revolviendo hasta obtener textura espesa.

  6. Paso 6.

    Añadir una pizca de anís a la miel de panela ya espesa y mezclar bien para aromatizarla.

  7. Paso 7.

    Hacer un agujero en cada bolita frita y verter la miel de panela con anís dentro, o bañar las bolitas con la miel al servir.

  8. Paso 8. 2 minutos

    Dejar reposar las bolitas fritas sobre papel absorbente antes de bañarlas con la miel, para retirar el exceso de aceite y evitar una textura grasosa.

Historia y territorio

Masa de yuca cocida y molida, amasada con huevo hasta integrar, formada en bolitas pequeñas untando las manos con aceite, y fritas en abundante aceite a temperatura media-alta hasta dorar toda la superficie. Se sirven bañadas o rellenas con miel de panela espesada a fuego medio y aromatizada con una pizca de anís, tal como se prepara tradicionalmente en la cocina guajira.

En Riohacha, durante el siglo pasado, la venta de estos buñuelos de yuca con miel de panela era común en la carrera novena y en las gradas del Teatro Aurora, donde un vendedor conocido como 'El manco de la Cucavera' los ofrecía por las tardes, vertiendo la miel en un agujero que abría en cada buñuelo con una cuchara.

En la tradición guajira, estos buñuelos de yuca acompañados de miel de panela con anís eran un bocado de venta callejera en Riohacha, disfrutado en las tardes junto a las historias de quienes los pregonaban en las calles del centro de la ciudad.

Grabado de un paisaje de la región CaribeRegión CaribeVer todas sus recetas →

Servir y conservar

Para servir

Sirve las bolitas recién bañadas o rellenas con la miel de panela y anís, todavía tibias, para que el contraste entre el exterior crocante y el interior suave se aprecie en su punto máximo. Son ideales como pasabocas dulces, merienda de media tarde o postre sencillo después de un almuerzo costeño. Puedes acompañarlas con café negro o una bebida fría de frutas para equilibrar el dulzor de la panela.

Para guardar

Consume las bolitas recién fritas y bañadas con miel el mismo día de preparación para conservar su textura crocante. Si necesitas guardar sobras, refrigera las bolitas sin la miel en un recipiente cerrado por un máximo de un día y recalienta en sartén o horno caliente antes de servir; añade la miel de panela fresca al momento de servir en lugar de recalentarla junto con las bolitas.

Variaciones y consejos

Fuentes consultadas

La investigación conserva sus fuentes por separado para que el relato sea legible y la trazabilidad, auditable.