MesaColombiana
Postre o antojoRegión de la Orinoquía

Buñuelos de yuca

Bolitas fritas de yuca cocida y molida, ligadas con huevo, doradas por fuera y bañadas en miel de abejas antes de servir bien calientes.

Preparación
30 min
Cocción
30 min
Rinde
4 porciones
Ilustración generada con IA · Acuarela y tinta.

Preparación

Los buñuelos de yuca llaneros son bolitas de masa de yuca cocida y molida, mezcladas con huevo, azúcar y un toque de aceite, que se fríen hasta dorar y se bañan con miel de abejas apenas salen del aceite. Es un amasijo dulce típico de la Orinoquía, sencillo de preparar y perfecto para acompañar el café de la tarde.

  1. Paso 1.

    Cocer la yuca en agua hasta que esté blanda y luego molerla hasta obtener una masa homogénea y sin grumos.

  2. Paso 2.

    Mezclar la yuca molida con los huevos batidos, el azúcar y las 3 cucharadas de aceite hasta obtener una masa suave y homogénea.

  3. Paso 3.

    Formar bolitas de tamaño uniforme con la masa resultante, usando las manos ligeramente engrasadas.

  4. Paso 4. 5 a 7 minutos aproximadamente

    Freír las bolitas en aceite bien caliente hasta que doren de manera uniforme por todos los lados.

  5. Paso 5.

    Retirar los buñuelos del aceite, escurrir el exceso de grasa y bañarlos con miel de abejas antes de servir.

Historia y territorio

Se trata de un amasijo dulce de la cocina llanera: yuca cocida y molida hasta quedar sin grumos, mezclada con huevos batidos, azúcar y aceite, que se forma en bolitas y se fríe en aceite caliente hasta dorar por todos los lados. Al salir del aceite se escurren y se bañan con miel de abejas, que se pega a la costra tibia y le da un brillo dulce y pegajoso muy característico. Otra fuente llanera confirma el mismo patrón de yuca, huevo y miel, aunque con proporciones distintas de yuca por huevo.

Los buñuelos de yuca son antojos o tentempiés propios de la cocina llanera de la Orinoquía, documentados con las fuentes de Miguel Ángel Martín (1979) y Carlos Enrique Sánchez Ramos. Se describen como amasijos dulces que, luego de freírse, se bañan con miel de abejas.

En la Orinoquía estos buñuelos figuran junto a los tungos, los gofios y el queso de mano como antojos o tentempiés propios del recetario llanero, pensados para acompañar el café o servirse como merienda dulce.

Grabado de un paisaje de la región OrinoquíaRegión OrinoquíaVer todas sus recetas →

Servir y conservar

Para servir

Sirva los buñuelos recién bañados en miel, calientes, como antojo o tentempié de media tarde, acompañados de un café colombiano tinto o de café cerrero llanero, que contrasta bien con el dulzor de la miel. También funcionan como postre sencillo después de un sancocho o una comida llanera contundente.

Para guardar

Sirva los buñuelos recién fritos y bañados en miel; si quedan sobrantes, guárdelos en un recipiente cerrado en la nevera y consúmalos dentro de las 24 horas siguientes, recalentándolos brevemente en horno o sartén antes de volver a bañarlos con miel, ya que las fuentes no documentan un plazo de conservación más prolongado.

Variaciones y consejos

Fuentes consultadas

La investigación conserva sus fuentes por separado para que el relato sea legible y la trazabilidad, auditable.