MesaColombiana
PostreAntioquia

Cernido de guayaba

Guayabas rosadas cocidas en agua, licuadas, coladas y reducidas despacio con azúcar en la paila hasta que la cuchara deja ver el fondo: un dulce blando, perfumado y de color rosa profundo.

Preparación
30 min
Cocción
3 h
Rinde
6 porciones
Ilustración del tipo de plato y del territorio. Esta receta aún no tiene fotografía propia.

Preparación

El cernido de guayaba es de esos dulces que se anuncian solos: cuando la paila lleva un rato al fuego, el olor a guayaba cocida se riega por toda la casa y hasta la calle. Es pariente cercano del bocadillo, pero más blando y suelto, para comer a cucharadas, frío o todavía tibio. En Antioquia, en los días especiales, se acompaña con un pedazo de quesito, y entonces se vuelve casao. Aquí te contamos cómo hacerlo en tu cocina, con paciencia y una buena cuchara de palo.

  1. Paso 1. 15 minutos

    Lava las guayabas bajo el chorro, sécalas y, con la punta de un cuchillo pequeño, sácales los puntos negros de la cáscara y el botoncito seco de la base; córtalas en cuatro y aparta las que estén golpeadas o fermentadas.

  2. Paso 2. 1 hora

    Pon las guayabas en una olla con los 2 litros de agua, llévalas a hervor a fuego medio y déjalas cocinar destapadas, con burbujeo suave, durante 1 hora, hasta que la pulpa se deshaga al apretarla con una cuchara contra la pared de la olla.

  3. Paso 3. 35 minutos

    Retira la olla del fuego y deja entibiar las guayabas unos 20 minutos. Licúalas con su agua por tandas, llenando el vaso solo hasta la mitad y con pulsos cortos para no moler las semillas, y pasa todo por un colador de malla fina, apretando con una cuchara hasta que en la malla queden solo semillas y cáscaras.

  4. Paso 4. 2 horas

    Vierte el puré colado en una paila u olla ancha de fondo grueso, agrega el azúcar y cocina a fuego bajo unas 2 horas, revolviendo cada pocos minutos con una cuchara de palo y sin parar en la última media hora, hasta que el dulce esté brillante y, al pasar la cuchara, se abra un surco que deja ver el fondo de la paila.

  5. Paso 5. 10 minutos

    Retira la paila del fuego. Si lo quieres caliente, sírvelo enseguida; si lo prefieres frío, pon la paila dentro de un recipiente con agua y hielo y revuelve unos 5 minutos para que no forme costra, pásalo a frascos limpios con tapa y llévalos a la nevera antes de que pasen 2 horas.

Historia y territorio

Es un postre de cuchara hecho con solo tres cosas: guayabas dulces de pulpa rosada, agua y azúcar. Las frutas se limpian de puntos negros, se parten en cuatro y se cocinan una hora en bastante agua hasta deshacerse. Ya tibias se licúan con su líquido, se pasan por un colador fino para dejar atrás semillas y cáscaras, y ese puré se reduce a fuego bajo con el azúcar durante unas dos horas. El punto llega cuando, al arrastrar la cuchara, se abre un camino en el dulce y se alcanza a ver el fondo de la paila. Queda una pasta brillante, flojita y tirante a la vez, que se sirve fría o caliente.

La huerta paisa le da a la repostería de la región un montón de frutas: guanábanas, piñas, moras, uchuvas y, por supuesto, guayabas. Con ellas se hacen dulces de paila que llenan la cocina de vapor perfumado, y el cernido es uno de los más queridos. Es dulce de casa, de olla grande y tarde larga, que se guarda en frascos en la nevera y se saca para el algo o después del almuerzo. Servido con un trozo de quesito se vuelve casao, la misma pareja de dulce de guayaba y queso que en todo el país se celebra con el bocadillo.

Grabado de un paisaje de la región AndinaRegión AndinaVer todas sus recetas →

Servir y conservar

Para servir

Sírvelo frío, recién sacado de la nevera, o tibio, todavía suelto, en platicos de postre. Si quieres hacerlo casao, pon al lado una tajada de quesito fresco o de queso blanco salado: el contraste entre el dulce de la guayaba y la sal del queso es la gracia. Hay quien le riega por encima un poco de azúcar cuando ya está frío, y también va muy bien con galletas, arepa de chócolo o una taza de chocolate en las onces.

Para guardar

Guárdalo en frascos de vidrio limpios y bien tapados en la nevera, por debajo de 5 °C, y cómelo dentro de la semana, sacándolo siempre con cuchara limpia. Como no lleva conservantes, si ves moho o huele a fermento, deséchalo. Para comerlo tibio, calienta solo la porción que vas a servir a baño María o unos segundos en el microondas, revolviendo, sin dejar que hierva.

Variaciones y consejos

Fuentes consultadas

La investigación conserva sus fuentes por separado para que el relato sea legible y la trazabilidad, auditable.