MesaColombiana
PostreChocó y litoral Pacífico

Maduro en tentación (plátano maduro en tentación)

Trozos grandes de plátano bien maduro cocidos a fuego alto en gaseosa de kola con azúcar, canela y un poquito de sal hasta que el líquido se vuelve un melado oscuro y brillante que los envuelve.

Preparación
5 min
Cocción
40 min
Rinde
4 porciones
Ilustración del tipo de plato y del territorio. Esta receta aún no tiene fotografía propia.

Preparación

Pocas cosas huelen tan a casa como un plátano maduro burbujeando en almíbar con canela. En la costa le dicen plátano pícaro o en tentación, y en Antioquia lo conocen como plátano calado. La gracia está en cocinarlo en gaseosa de kola, que le da un color caoba y un dulzor con notas de caramelo, hasta que el líquido se espesa en un melado pegajoso. Se sirve caliente, de postre con queso blanco o al lado de una carne asada.

  1. Paso 1. 5 minutos

    Pela los plátanos, córtalos en trozos grandes de unos 6 cm, 4 por plátano, y acomódalos en una sola capa en una sartén ancha o un caldero de fondo grueso.

  2. Paso 2. 5 minutos

    Esparce el azúcar y la sal sobre los plátanos, pon los palitos de canela entre los trozos y vierte la gaseosa de kola; lleva a fuego alto hasta que hierva.

  3. Paso 3. 20 minutos

    Cocina a fuego alto, destapado, de 15 a 20 minutos, volteando los trozos una vez con una espátula, hasta que el plátano esté blando y oscuro; si el líquido todavía está claro y aguado, pasa los plátanos a un plato.

  4. Paso 4. 15 minutos

    Deja hervir el líquido solo de 8 a 12 minutos más, hasta que se convierta en un melado oscuro y espeso que cubra la cuchara; devuelve los plátanos y voltéalos 2 minutos en el melado a fuego medio para glasearlos.

  5. Paso 5. 3 minutos

    Retira la sartén del fuego, saca los palitos de canela y sirve los plátanos calientes, medio plátano por persona, con el melado por encima.

Historia y territorio

Es un postre de sartén con apenas cinco ingredientes. Los plátanos maduros, pelados y partidos en trozos grandes, se acomodan en una sartén ancha, se cubren con azúcar, un toque de sal y palitos de canela, y se bañan con gaseosa de kola. Todo hierve a fuego alto, sin tapa, hasta que el plátano está blando y el líquido se reduce a un almíbar espeso y oscuro. Si el plátano se ablanda antes de tiempo, se saca y el melado sigue solo hasta tomar punto; al final se vuelven a juntar para que el plátano quede glaseado.

El plátano maduro está en todas las mesas colombianas, frito en tajadas, asado, en tortas o, como aquí, convertido en dulce. El maduro en tentación es de esos postres caseros que no piden horno ni técnica: una sartén, un plátano que ya se pasó de punto para freír y lo que haya en la alacena para endulzar. En la costa se hace con kola, que le da su color oscuro; en las casas paisas se dora primero en mantequilla y se termina con panela, agua y canela. En todas partes se sirve igual de caliente, con el almíbar por encima y un trozo de queso al lado.

Grabado de un paisaje de la región PacíficoRegión PacíficoVer todas sus recetas →

Servir y conservar

Para servir

Sirve el maduro en tentación bien caliente, con el melado por encima. Como postre, acompáñalo con una tajada de queso blanco fresco, cuajada o queso campesino, que contrasta con lo dulce, o con una bola de helado de vainilla que se derrite sobre el almíbar. También funciona como acompañante de sal: ponlo al lado de una carne asada, un cerdo o un pollo al horno, como se hace en muchas casas.

Para guardar

Lo que sobre, guárdalo con su melado en un recipiente tapado en la nevera hasta 3 días. Al enfriarse el almíbar se endurece; para recalentarlo, ponlo en una sartén con 2 o 3 cucharadas de agua a fuego bajo, tapado, de 5 a 7 minutos, hasta que el melado se afloje y el plátano esté caliente por dentro.

Variaciones y consejos

Fuentes consultadas

La investigación conserva sus fuentes por separado para que el relato sea legible y la trazabilidad, auditable.