MesaColombiana
PostreBarranquilla y sabanas del Caribe colombiano (Atlántico, Sucre, Córdoba y Bolívar)

Dulce de corozo en almíbar

Corozos golpeados y cocidos en agua hasta soltar su jugo vino tinto, luego endulzados en un almíbar espeso que se conserva en frascos de vidrio.

Preparación
15 min
Cocción
1 h 20 min
Rinde
4 porciones
Ilustración del tipo de plato y del territorio. Esta receta aún no tiene fotografía propia.

Preparación

El corozo es una fruta pequeña, morada y ácida que crece en palmas silvestres del Caribe colombiano. Convertida en dulce, se cocina primero en agua para extraer su jugo intenso y luego se recocina con azúcar hasta lograr un almíbar espeso, brillante y de sabor agridulce, típico de las cocinas caseras de la región durante Semana Santa.

  1. Paso 1.

    Lavar bien los corozos para retirar impurezas y golpear ligeramente cada fruto o presionarlos con la mano para abrirlos y facilitar la extracción del jugo.

  2. Paso 2. 20 minutos

    En una olla grande agregar el corozo golpeado junto con el agua y cocinar a fuego medio hasta que se ablanden y suelten su color y sabor.

  3. Paso 3.

    Apagar el fuego, presionar los frutos dentro del agua caliente con una cuchara o machacador, y colar la mezcla retirando semillas y pieles hasta obtener un líquido morado intenso.

  4. Paso 4.

    Verter el jugo colado nuevamente en la olla y agregar el azúcar, la canela, el clavo de olor y el jugo de limón.

  5. Paso 5. 40 a 60 minutos

    Cocinar a fuego medio-bajo revolviendo ocasionalmente hasta que la mezcla espese y tome textura de jarabe denso, tal como describe el método de almíbar atlanticense.

  6. Paso 6.

    Retirar las especias, dejar enfriar completamente antes de envasar; el dulce espesará aún más al enfriarse.

  7. Paso 7.

    Envasar el dulce caliente en frascos de vidrio previamente esterilizados para prolongar su conservación como conserva casera.

Historia y territorio

Esta receta parte de corozos frescos golpeados para abrir el fruto, cocidos en agua hasta soltar un líquido morado intenso, colados y recocinados con azúcar hasta espesar en textura de jarabe. El resultado es una conserva casera de sabor ácido-dulce, ideal para acompañar queso costeño o pan, y para guardar en frascos esterilizados.

El dulce de corozo figura entre los postres calados tradicionales de las sabanas de Sucre, Córdoba y Bolívar, junto al dulce de limón de Mompox y el dulce de guandú. En Barranquilla, palenqueras como Maribel Valdés Hernández elaboran dulces con corozo durante la Semana Santa, siguiendo un oficio aprendido de sus madres.

Durante la Semana Santa, los dulces calados como el de corozo forman parte de la oferta que palenqueras y familias costeñas preparan y venden en Barranquilla y otras zonas del Caribe. Se consume solo o acompañado de queso costeño, cuya salinidad equilibra la acidez natural del fruto.

Grabado de un paisaje de la región CaribeRegión CaribeVer todas sus recetas →

Servir y conservar

Para servir

Sirve el dulce de corozo frío o a temperatura ambiente, en pequeñas porciones que resalten su acidez. La combinación clásica en la Costa Caribe es acompañarlo con queso costeño fresco, cuya salinidad equilibra la dulzura y el toque ácido del corozo; también funciona bien con pan fresco o galletas.

Para guardar

Guarda el dulce en frascos de vidrio esterilizados, bien cerrados, en un lugar fresco y oscuro; una vez abierto el frasco, conserva en refrigeración y consume en un plazo corto, revisando que no haya cambios de olor, color o burbujeo antes de servir.

Variaciones y consejos

Fuentes consultadas

La investigación conserva sus fuentes por separado para que el relato sea legible y la trazabilidad, auditable.