MesaColombiana
PostreValle del Cauca

Dulce de mamey

Cascos de mamey pasados por agua con sal para suavizar su amargor y calados despacio en un almíbar sencillo de agua, azúcar y un toque de limón, siguiendo el método del restaurante Ringlete en el Valle del Cauca.

Preparación
5 min
Cocción
10 min
Rinde
4 porciones
Ilustración del tipo de plato y del territorio. Esta receta aún no tiene fotografía propia.

Preparación

El mamey pelado y liberado de su membrana blanca se corta en tajadas, se pasa un rato por agua con sal y se cala despacio en un almíbar de agua y azúcar hasta quedar brillante y suave. Es la receta que comparte la chef Martha Jaramillo, del restaurante Ringlete, representativa de la cocina dulcera del Valle del Cauca, donde el mamey es fruta habitual en la mesa.

  1. Paso 1.

    Pelar el mamey retirando completamente la membrana blanca que cubre los cascos para evitar que el dulce quede amargo.

  2. Paso 2.

    Cortar la pulpa en tajaditas o casquitos y dejarlas reposar un rato en agua con un poco de sal; luego escurrirlas y secarlas bien.

  3. Paso 3.

    Poner el agua y el azúcar a fuego alto hasta que hierva; luego bajar a fuego lento y dejar calar hasta que se convierta en almíbar.

  4. Paso 4. aproximadamente 10 minutos de cocción según referencia de tiempo total de la receta

    Sumergir las tajaditas de mamey en el almíbar preparado y ponerlas a calar a fuego lento, revolviendo suavemente hasta que tomen el punto deseado.

  5. Paso 5.

    Agregar el jugo de limón hacia el final de la cocción para evitar que el azúcar vuelva a cristalizarse, y rectificar el dulzor si es necesario.

  6. Paso 6.

    Si se desea, incorporar clavos de olor y canela en astilla durante la cocción del almíbar, siguiendo la costumbre opcional vallecaucana.

  7. Paso 7. al menos 30 minutos

    Dejar enfriar el dulce a temperatura ambiente antes de refrigerar en un recipiente hermético para conservar su textura e inocuidad.

Historia y territorio

Esta es la versión vallecaucana del dulce de mamey: cascos de fruta madura pelados con cuidado para retirar la membrana amarga, pasados brevemente por agua con sal y luego calados a fuego lento en un almíbar de agua y azúcar perfumado con un toque de limón al final. El resultado es un dulce brillante, suave al morder y profundamente aromático, ideal para servir solo, con cuajada o como acompañamiento de postres más elaborados.

El mamey es fruta característica de la gastronomía del Valle del Cauca, y su dulce en almíbar figura en el repertorio dulcero de la región, con recetas compartidas por cocineras y chefs locales como Martha Jaramillo y Doris Elena Ramírez, del restaurante Ringlete.

En el Valle del Cauca el mamey se aprovecha tanto en dulces de conserva como en preparaciones de desamargado junto a cítricos, una técnica compartida entre cocineras de la región para domar frutas de sabor intenso y convertirlas en postres suaves y perfumados.

Grabado de un paisaje de la región AndinaRegión AndinaVer todas sus recetas →

Servir y conservar

Para servir

El dulce de mamey se sirve frío o a temperatura ambiente, solo o acompañado de cuajada fresca, que con su sabor suave y ligeramente salado contrasta muy bien con el dulzor del almíbar. También puede acompañarse con galletas neutras o usarse como relleno de postres más elaborados, siguiendo la costumbre de aprovechar los dulces de fruta en conserva de la cocina vallecaucana.

Para guardar

Deja enfriar el dulce por completo a temperatura ambiente antes de pasarlo a un recipiente hermético y refrigerarlo; consúmelo en pocos días y sírvelo frío o a temperatura ambiente, sin necesidad de recalentar.

Variaciones y consejos

Fuentes consultadas

La investigación conserva sus fuentes por separado para que el relato sea legible y la trazabilidad, auditable.