MesaColombiana
Postre / dulce tradicionalAtánquez, Sierra Nevada de Santa Marta

Dulce de piña con coco

El dulce de piña con coco que se cocina en Atánquez: piña licuada y colada, coco molido en trozos grandes y azúcar, secados juntos en caldero hasta quedar melcochudos y listos para comer bien fríos.

Preparación
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Cocción
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Rinde
4 porciones
Ilustración del tipo de plato y del territorio. Esta receta aún no tiene fotografía propia.

Preparación

En Atánquez, en la Sierra Nevada, el dulce de piña con coco se hace pelando y licuando la piña con poca agua, colando la pulpa y mezclándola con coco recién molido y azúcar. Todo se cocina despacio en caldero hasta que la mezcla queda compacta y melcochuda. Es un dulce de sabor concentrado, textura entre fibrosa y pegajosa, con el perfume de la canela de fondo. Se sirve frío, tal como manda la tradición familiar que lo transmite.

  1. Paso 1. 5 segundos de licuado

    Pelar y partir las piñas en pedazos; licuarlas con poca agua durante unos 5 segundos para no bloquear la licuadora, y pasar la fruta por un colador: el jugo se reserva para bebida y la pulpa colada va directo al caldero.

  2. Paso 2.

    Pelar el coco, partirlo en trozos y triturarlo en molino sin apretar mucho los tornillos, para obtener trozos grandes y no una masa fina; mezclarlo con la pulpa de piña y el azúcar en el caldero.

  3. Paso 3.

    Llevar el caldero al fogón y revolver esporádicamente durante la primera media hora para evitar que la mezcla se pegue al fondo.

  4. Paso 4.

    Agregar la astilla de canela desde el inicio de la cocción para que perfume gradualmente el dulce mientras se seca, retirándola antes de envasar.

  5. Paso 5.

    Continuar la cocción a fuego medio-bajo, dejando secar hasta que al levantar la paleta el dulce quede compacto y melcochudo, señal tradicional de que está listo.

  6. Paso 6.

    Retirar del fogón y dejar enfriar completamente antes de servir, ya que este dulce se consume frío según la tradición de Atánquez.

Historia y territorio

Este dulce nace de licuar piña pelada con un poco de agua, colar la pulpa y llevarla al caldero junto con coco recién molido —sin apretar mucho el molino, para que queden trozos grandes— y azúcar. Se cocina a fuego medio-bajo, revolviendo para que no se pegue, con una astilla de canela que perfuma toda la cocción. El punto se reconoce cuando, al levantar la paleta, la mezcla cae compacta y melcochuda. Se deja enfriar por completo y se sirve frío.

Este dulce se prepara en Atánquez, en la Sierra Nevada, y se transmite dentro de la familia: un hijo aprendió de su madre a hacerlo mientras ella estaba enferma, guiándolo en las cantidades y los puntos de cocción para no perder la clientela que llegaba a buscar los dulces a la casa. También aprendió a hacer dulces de ñame, batata, filo, plátano maduro y toronja por la misma vía.

En la costa caribeña, el dulce de piña con coco integra la familia de conservas de fruta con coco que acompañan la temporada de Semana Santa, cuando la falta de carne por vigilia impulsa el consumo de dulces caseros hechos con lo que da la tierra de cada región.

Grabado de un paisaje de la región CaribeRegión CaribeVer todas sus recetas →

Servir y conservar

Para servir

Sirve el dulce frío, en porciones pequeñas dado su dulzor concentrado, como cierre de una comida costeña o como merienda con café o aguapanela. El jugo de piña que se reserva al colar puede servirse aparte como bebida refrescante, aprovechando toda la fruta sin desperdicio.

Para guardar

Guarda el dulce ya frío en un recipiente limpio y bien tapado en refrigeración; por ser una conserva alta en azúcar cocida se mantiene varios días, pero se recomienda consumirlo pronto y revisar que no presente cambios de olor o textura antes de servir.

Variaciones y consejos

Fuentes consultadas

La investigación conserva sus fuentes por separado para que el relato sea legible y la trazabilidad, auditable.