MesaColombiana
Entrada o antojoSantander

Regañonas (regañones) santandereanas

Torticas de maíz tierno molido, huevo y sal, fritas en aceite caliente hasta dorar: el antojo santandereano que se sirve recién hecho con café negro.

Preparación
10 min
Cocción
10 min
Rinde
4 porciones
Ilustración del tipo de plato y del territorio. Esta receta aún no tiene fotografía propia.

Preparación

Las regañonas son torticas fritas de maíz tierno, típicas de los Santanderes, donde se clasifican entre los antojos o tentempiés junto a las carisecas y los chorizos. Se preparan desgranando mazorcas tiernas, moliendo el grano y mezclándolo con huevo batido y sal hasta obtener una masa que se fríe por cucharadas en aceite caliente hasta dorar por ambos lados.

  1. Paso 1.

    Desgranar las mazorcas tiernas y moler los granos hasta obtener una masa homogénea, siguiendo el método de las regañonas santandereanas de Paseo de Olla y Gran Libro de la Cocina Colombiana.

  2. Paso 2.

    Mezclar el maíz molido con los huevos batidos y la sal al gusto, y amasar hasta lograr una consistencia uniforme y manejable con cuchara.

  3. Paso 3. aproximadamente 3-4 minutos por tanda

    Calentar el aceite en una sartén u olla y freír cucharadas de la masa hasta que estén doradas por ambos lados, retirando con espumadera.

  4. Paso 4.

    Escurrir las regañonas sobre papel absorbente antes de servir calientes, acompañadas idealmente de café negro según la tradición santandereana.

Historia y territorio

Torticas fritas de maíz tierno molido, huevo y sal, doradas en aceite caliente y servidas calientes. Es la versión de fritura documentada en los recetarios de cocina regional colombiana, con borde crocante y centro tierno gracias a la humedad propia del maíz joven. Se acompañan tradicionalmente con café negro, como antojo de media tarde en los Santanderes.

Las regañonas figuran en los antojos o tentempiés santandereanos junto a hormigas culonas, carisecas y chorizos. Existe también una versión horneada, presentada como receta de abuela con harina de maíz, huevo y mantequilla campesina, empacada por unidades de seis.

En los Santanderes las regañonas se cuentan entre los antojos que se comparten a media tarde, en la misma familia de las carisecas y los chorizos. Son un plato de aprovechamiento del maíz tierno de temporada, sencillo en ingredientes pero exigente en el punto de fritura para lograr el contraste de borde crocante y centro húmedo que las hace apetecidas con café negro.

Grabado de un paisaje de la región AndinaRegión AndinaVer todas sus recetas →

Servir y conservar

Para servir

Sirve las regañonas recién fritas y calientes, cuando el contraste entre el borde crocante y el centro tierno del maíz está en su punto máximo. La tradición santandereana las acompaña con café negro para el desayuno o como antojo de media tarde. También se mencionan combinaciones con queso de hoja para volverlas un pasabocas más completo, aunque este acompañamiento es opcional y no forma parte de la fórmula frita central.

Para guardar

Sirve las regañonas recién fritas para conservar su textura crocante. Si sobran, guárdalas en un recipiente cerrado en refrigeración por un tiempo corto y recaliéntalas en sartén o horno para recuperar algo de crocancia; no se documenta un plazo de conservación seguro más allá de un par de días, por lo que se recomienda consumirlas pronto.

Variaciones y consejos

Fuentes consultadas

La investigación conserva sus fuentes por separado para que el relato sea legible y la trazabilidad, auditable.