Sopa santandereana de cabezas de bagre saladas y ahumadas, desaladas por remojo y cocinadas en un caldo de aliños criollos con plátano, yuca y ñame hasta lograr un fondo espeso y profundamente aromático.
La sopa tradicional de San Onofre que combina pescado de río, plátano y leche de coco con el bleo de chupa, un cactus nativo que se hierve aparte antes de entrar a la olla para eliminar su toxina natural.
Filete de trucha del Lago de Tota sellado a la plancha y napado con una salsa cremosa de cebolla y cangrejo de laguna, el plato insignia de los restaurantes de Aquitania, Cuítiva y Tota.
Trucha fresca del altiplano guisada con cebolla, tomate y tomillo, y sudada en leche a fuego lento hasta que queda jugosa por dentro y bañada en su propia salsa.
Trucha arcoíris entera, dorada en sartén con mucho ajo, mantequilla y aceite de oliva, terminada con limón fresco y perejil, lista en menos de media hora.
Filetes de trucha arcoíris cubiertos con una costra dorada de queso parmesano y huevo, fritos hasta que el queso se funde y forma una corteza crujiente por fuera y jugosa por dentro.
El plato insignia de El Zulia, Norte de Santander: rampuches enteros sazonados que se cuecen con yuca y papa, se suavizan con leche al final y se sirven con caldo aparte y sofrito por encima.
Pescado en cabrito (bocachico o dorada relleno y asado)
El bocachico entero se marina con vinagre, se rellena de un sofrito de vegetales y ají topito, se amarra con pita y se asa directo sobre la brasa hasta dorar la piel.
Caldo picante y sencillo del Guainía, hecho con pescado de escama, ajo, ají grande y un toque de cilantro que se espolvorea justo antes de servir caliente.
El sudado de burique, mojarra negra o tilapia en refrito de cebolla y tomate, servido con arroz clavao, chicharrón, queso frito y patacón, tal como se prepara en Quibdó durante las Fiestas de San Pacho.